Todos tenemos la capacidad de hacer cualquier cosa que deseemos, siempre y cuando esta nos apasione.
Pero no sólo tenemos la capacidad de simplemente hacer lo que queremos, también podemos llegar a ser muy buenos en ello.
La pasión nos lleva hacia adelante, nos hace continuar desarrollando lo que nos gusta, nos sumergimos día a día en ello, comprendiendo lo que creamos, perfeccionándolo, y disfrutándolo, hasta que llega el momento en que nos sentimos muy satisfechos y felices por estar trabajando (o haber seguido) nuestros deseos.
No.
... Dirán algunos, no se puede, y ese no se puede proviene de bloqueos personales, de personas que intentaron y se dejaron vencer rápidamente, de los que no persisten o de los que no reconocen lo que realmente les apasiona.
En cambio, quienes encuentran lo que les apasiona y tienen fe en si mismos, comienzan a hacerlo, con todo y sus tropiezos y aciertos, pero lo continúan, evaluando los sentimientos en sus acciones.
Si realmente algo nos apasiona en la vida, nos sentimos realizados por el simple hecho de efectuarlo, aún y cuando pensemos que nos falta mucho por desarrollarlo, simplemente nos sentimos vivos mientras lo hacemos, sin importar el esfuerzo que nos cueste continuar con nuestra meta.
Ofelia Balderas Gallegos.
martes 5 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada