Cuando compramos(adoptamos) a un perrito(a) asumimos una gran responsabilidad, no solo son criaturitas que se ven lindas, son seres que tienen una gran capacidad de sentir y de brindar amor, nos acompañan en algún periodo de nuestra vida, y si les regresamos tan solo un poco del amor que son capaces de darnos, no será difícil que reconozcamos que no llegaron a nuestra vida por casualidad, pues son capaces de llenar espacios vacíos en nosotros, espacios que necesitamos sean completos para recordarnos que existen seres de alma pura y de amor incondicional, una condición de la que que todos nosotros partimos, pero que me parece que hemos perdido con tanta "racionalidad", pero ese instinto animal de protección, de fidelidad, de cariño, todo lo que nuestras mascotas nos dan lo reconocemos, y no es de extrañarse ver gracias a ellos a la persona mas "dura" siendo noble, o a la mas "amargada" con una sonrisa en el rostro.
¿Por qué sé esto?, ¿por qué me atrevo a afirmarlo?, porque conocí ya a dos de estos angelitos que me dieron la oportunidad de servirles en su vida, que me dieron todo su cariño y apoyo en los momentos mas difíciles, que me hacían recordar que las cosas no son tan malas, que hay belleza en la creación y que por lo tanto siempre existe el amor.
Este fin de semana, se fue mi angelito, una French que nos acompaño en la etapa mas difícil que hemos vivido en casa, estuvo en la muerte de un familiar, una muerte que cambio todo y que superficializó muchas cosas para desintegrar muchas más, pero por el lado positivo dejó la enseñanza de lo que una persona puede ser capaz de hacer con amor por los demás y la gran lección de lo que la tenacidad puede lograr... en fin Dixie estuvo en ese proceso, hizo todo mas ligero, y nos acompaño en las decisiones complicadas, como mudarnos de casa, ella nos cuidaba a capa y espada, cuando robaron mi coche yo estaba en casa, el robo fue en la cochera, ella siempre avisaba de cualquier ruido desconocido, sin embargo esa vez solo calló... baje a prepararme un café y el carro ya no estaba, ella estaba en su camita callada y quieta, al principio me pregunté porque no aviso al menos con un ladrido, pero un par de semanas después del robo leí en el periódico sobre el asesinato de una señora en su casa, habían llegado a robarle el coche, ella estaba ahí, escucho y salió, así la mataron, obviamente pensé "pude ser yo", pero no me di cuenta, y como Dixie calló, gracias a eso no salí, así que sí considero que sigo viva gracias a ella, porque pude cometer la imprudencia de salir si me hubiese enterado, lo sé bien.
Ella hizo tantas cosas por nosotros en sus casi 6 años de vida, nos dio tanto, que me he quedado con la impresión de que no le di tanto como ella a mi, y eso provoca un cierto sentimiento de culpabilidad.
El duelo esta siendo muy duro, no se como, cuando, o de que forma lo podremos superar, pero la falta se siente, y se siente mucho.
Mi Papá también quiso muchísimo a Dixie, a veces creo que ella lo seguía más a el que a mi, el me decía que al menos ya esta descansando, y que no olvide que nos dejó muchas enseñanzas.
Yo a el, lo vi destrozado, eso me preocupó mucho, así que decidí hacer lo mismo que el hizo cuando murió mi primer perrita Ponky en el 2005, comprar otra. Este domingo visitamos una veterinaria, le dije a mi Papá, vamos a comprar otro perrito, llegamos y solo les quedaban 3, había 2 perros de raza "brava" y 1 maltés nada más, curiosamente esa perrita maltés se parece mucho a la french que teníamos, mismo color de pelo, el mismo tono por las orejitas, los ojos del mismo color :S es muy parecida, cuando la sacaron de su jaulita y mi Papá la cargó, le dio un beso en la mejilla, luego cuando yo la cargué, me dio un beso en la mejilla a mi también, muy extraño, total la compramos, la trajimos a casa, pensábamos que recorrería todo y revisaría su nuevo hogar, pues no fue así, camino un poco y se la paso tratando de jugar con nosotros, se le ve tranquila, confiada, y cualquiera que la vea no creería que recién ha llegado. A ella al parecer todo le hace feliz, pues no ha dejado de mover su colita mostrando emoción.
No crean, me he reservado un poco con esta perrita nueva, no me puedo quitar a mi Dixie de la cabeza, pero sé que a ella le habría gustado que no estuviéramos solos y que buscáramos un angelito como ella, aunque sé que es imposible encontrar a otro ser como ella, al parecer esta perrita nueva, aún sin nombre se esta esforzando mucho.
Disculpen que sea un post tan largo, tan personal, no lo acostumbro, pero después de todo recordé que los blogs también son buenos como desahogo, y quise darle públicamente a mi Dixie lo que ya tiene de mi, una parte de mi vida.
Ofelia Balderas G.
miércoles 11 de mayo de 2011
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